Casi hemos conseguido adaptarnos de nuevo a la rutina después de los parones religioso-consumistas, así que ya va siendo hora de que pongamos cuatro instantaneas de lo que fué Oporto para nosotros. El primer viaje en avión de Pablo y también nuestro primer viaje siendo una pareja de tres y elegimos, acaso sin saberlo, ir al mismísimo corazón de la calma. Impregnada de una niebla matinal que la protege de los cambios y del progreso, es una preciosa ciudad para rememorar el lugar que el hombre ha de tener en una ciudad. Es una ciudad del tamaño de un humano normal así que es sencillo sentirse bién y aliviado de máscaras:

*Clickar en la imagen para ver el resto

Oporto

Obrigado Oporto,…

Juanete,…