“Salgo por una puerta en brazos de una muchacha, ante mí el suelo es rojo y a la izquierda desciende una escalera igualmente roja. Frente a nosotros, a la misma altura, se abre una puerta y aparece un hombre sonriente que viene amigablemente hacia mí. Se me aproxima mucho, se detiene, y me dice “¡Enséñame la lengua!”. Yo saco la lengua, él palpa en su bolsillo, extrae una navaja, la abre y acercando la cuchilla junto a mi lengua dice: “Ahora le cortaremos la lengua”. No me atrevo a retirar la lengua, él se acerca cada vez más hasta rozarla con la hoja. En el último momento retira la navaja y dice: “Hoy todavía no, mañana”. Cierra la navaja y la guarda en su bolsillo. “
Un buén primer párrafo, que es lo que se suele leer uno en segundo lugar en una librería cuando escoje un ejemplar y la sinopsis le ha agradado, es determinante para enganchar al lector-comprador y convencerlo de que en esas pocas páginas hay chicha considerable y ha de pasar por caja. Yo me permito el lujo de plagiar uno de los comienzos que más me han gustado para presentar este blog y de paso amenazar con que puedo publicar muchas sandeces que a nadie le va a sugerir siquiera un pensamiento feliz -mis Eyaculaciones-.
Bienvenidos,…
Juanete,…
P.S.: para los que vienen a ver a Pablo, tienen su sección en el menú de la derecha.